La deshidratación y la pérdida de potasio en los niños
El potasio es un nutriente que el cuerpo necesita en muy pequeñas cantidades, sin embargo desempeña funciones muy importantes en diferentes órganos y sistemas. Es responsable de trasmitir los impulsos en el sistema nervioso y en los músculos. Una de sus funciones más reconocidas es que hace posible los latidos del corazón, también regula la presión sanguínea disminuyéndola cuando está alta.
Normalmente es difícil tener una deficiencia de potasio porque la cantidad ideal que necesitamos es poca y además son muchos los alimentos que lo contienen, como por ejemplo el plátano, el tomate, la palta, las carnes rojas, la leche, el pollo, las papas, entre otros.
El potasio es un nutriente que se elimina fácilmente del cuerpo cuando se tiene síntomas de deshidratación (diarrea y/o vómitos), los niños son más vulnerables debido a que tienen los sistemas de equilibrio de su organismo en desarrollo, por lo que no pueden responder rápida y efectivamente ante una pérdida de electrolitos (como el potasio) al tener diarreas, y mucho peor si presenta también vómitos.



Es razonable que un niño pequeño sufra cierto número de resfriados y accesos de tos en invierno y por eso no ha de ser motivo de preocupación. La mayor parte de los niños sufren resfriados durante el inicio de su vida escolar frecuentemente (algunos llegan a estar más tiempo en casa que en la escuela), porque en ella se exponen a toda clase de virus, no obstante de manera gradual adquieren inmunidad creciente a ellos y los resfriados disminuyen.