Todo lo que debes saber para alimentar a tu bebé durante y después del embarazo
Si estás planeando embarazarte desde ahora debes de cuidar tus hábitos alimenticios para que una vez que estés esperando, tu bebé tenga la mejor nutrición y tú te encuentres en óptimas condiciones, según nos comentó la terapeuta especialista en nutrición Laila Anguiano.
Una vez que ya se está embarazada se recomienda tomar hierro y una dieta balanceada, es decir comer 5 veces al día, con las colaciones correspondientes, incluyendo todos los grupos alimenticios, como son carbohidratos, verduras, frutas y cereales, es muy importante tener una buena digestión en esta etapa.
Todas las mujeres embarazadas deben de tomar ácido fólico, de acuerdo con la especialista. “El ginecólogo debe de recetar acido fólico, en los primeros 3 o 4 meses que es cuando se forma el cerebro del bebé. El ácido fólico sirve para el desarrollo del cerebro que se forma desde las primeras semanas”.
Cuidados especiales para mujeres con malos hábitos alimenticios
Una mujer que tuvo malos hábitos de alimentación antes de su embarazo, que padeció anorexia o bulimia, debe de estar supervisada por un doctor, ya que puede que sea un embarazo de alto riesgo. Lo más recomendable, de acuerdo con la terapeuta, es que también tenga un nutriólogo, ya que este tipo de mujeres tienen un sistema óseo débil y al formarse el bebé, este necesita calcio y esto puede descompensar a la madre.
Desde que la mujer se enteré de que está embarazada debe de ser muy disciplinada y tener una dieta muy estricta y en caso de ser necesario complementarla con suplementos.

El miedo a la oscuridad es algo por lo que todos hemos pasado en nuestra más tierna infancia, entonces, ¿cómo no comprender a nuestros peques cuando atraviecen por esta etapa? Solo si nos olvidamos de lo que alguna vez nos ha sucedido no podemos comprender y ayudar a nuestros hijos.
El potasio es un nutriente que el cuerpo necesita en muy pequeñas cantidades, sin embargo desempeña funciones muy importantes en diferentes órganos y sistemas. Es responsable de trasmitir los impulsos en el sistema nervioso y en los músculos. Una de sus funciones más reconocidas es que hace posible los latidos del corazón, también regula la presión sanguínea disminuyéndola cuando está alta.
