Toses y resfriados repetitivos en los bebes
Es razonable que un niño pequeño sufra cierto número de resfriados y accesos de tos en invierno y por eso no ha de ser motivo de preocupación. La mayor parte de los niños sufren resfriados durante el inicio de su vida escolar frecuentemente (algunos llegan a estar más tiempo en casa que en la escuela), porque en ella se exponen a toda clase de virus, no obstante de manera gradual adquieren inmunidad creciente a ellos y los resfriados disminuyen.
El resfriado infantil va acompañado con frecuencia de tos principalmente porque en vez de sonarse con el pañuelo tienden a aspirarlos hacia la garganta ya que por ser tan pequeños aún no han aprendido a sonarse la nariz. El moco irrita la garganta por lo que en el intento de expulsarlos se produce la tos. Muy a menudo cuando se resfrían sufren dolor abdominal llegando incluso a vomitar.
Cuando las toses y resfriados repetitivos son síntomas de enfermedades subyacentes más graves el niño suele sentirse mal, en algunos niños causa los síntomas del resfriado no éste sino una alergia, si estornuda, moquea mucho y tiene los ojos llorosos durante el verano tal vez padecerá la fiebre del heno, una alergia al polen.




En un parto vaginal rutinario, la primera visión que tendrá de su hijo será la coronilla, en cuanto salga la cabeza, el obstetra, succionará la nariz y la boca de su bebé, y este tomara la primer bocanada de aire, por el contrario de lo que se hacia antes, no hace falta que nadie le pegue en las nalgas o le dé una cachetada para que el empiece a respirar, ni tampoco es imprescindible que llore, muchos bebés al nacer, hacen su primera inspiración sin soltar el llanto.