Tener un niño conlleva muchos cambios y novedades. De hecho, realizar cualquier actividad que antes era normal, ahora puede llegar a convertirse en toda una aventura. Por ejemplo, a la hora de viajar, por pequeño que sea el viaje, es importante tener en mente una serie de cosas que siempre debes llevar contigo .

Una ellas es un pequeño botiquín de viaje que puede sacarnos de más de un apuro con los niños. No te asustes, que no tienes que hacer un curso de enfermería, pero debes de hacerte con algunos útiles y productos básicos para estar preparados ante cualquier eventualidad .

Un botiquín destinado al cuidado de niños , ademas de seguir una serie de normas de seguridad , debe incluir tiritas, gasas estériles, un antiséptico desinfectante, analgésicos/antipiréticos , descongestionante nasal, antidiarreico , suero fisiológico, un termómetro digital , tijeras de punta redonda, pinzas, cuentagotas y/o jeringuilla graduada, una guía de primeros auxilios y una lista con los teléfonos de urgencias médicas .

En un botiquín de viaje , además de lo ya mencionado, es importante añadir aquellas medicinas específicas del invierno como los antigripales, o del verano como repelentes de insectos y cremas de protección solar. Si tu hijo es propenso a marearse es fundamental incluir algún fármaco contra el mareo (anticinetósico), además de azúcar, agua mineral y galletas .

Si por el contrario está bajo algún tratamiento específico o se va a visitar algún lugar exótico no hay que olvidar llevar también las medicinas pertinentes , siempre con el calendario vacunal en regla. Para terminar de preparar el botiquín de viaje es imprescindible incluir la cartilla de la Seguridad Social del niño, la de vacunaciones y la tarjeta del seguro privado si lo tiene.

La verdad es que parece una lata, pero en el momento en el que lo preparas tres o cuatro veces verás que todo es importante y casi siempre necesario ; y al final no lleva tanto tiempo ¡haz la prueba!

Fuente: Infancia Segura